Adolescentes y apuestas online

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Una de las grandes desinformaciones que circulan y se fomentan a través de las redes sociales es la creencia de que se puede ganar dinero sin trabajar. Hay muchos influencers que literalmente dicen “si ganas 1000 euros eres tonto”, “si con 25 años no tienes una casa en propiedad eres un fracasado”. Estos mensajes van dirigidos principalmente a chicos adolescentes o adultos jóvenes.

Según el Estudio de Prevalencia de Juego 2022-2023 elaborado por la Dirección General de Ordenación del Juego del Ministerio de Consumo, el 36,5% de los jóvenes de entre 18 y 25 años que ha jugado el último año ha participado en apuestas online y, de ellos, un 12,45% ha desarrollado síntomas de problemas con el juego.
Como madre de adolescentes, me ha parecido alarmante lo que en ese estudio se documenta por lo que voy a intentar arrojar más luz sobre este asunto que, para mí, era desconocido.

La ludopatía es un problema de salud pública que afecta a personas de todas las edades, pero sobre todo es alarmante en lo que respecta a los jóvenes y adolescentes, siendo éstos especialmente vulnerables debido a su falta de experiencia y madurez emocional.

Actualmente, este tipo de conductas de juego se ha normalizado sobre todo entre los más jóvenes como resultado de la publicidad y su fácil acceso a través de internet. Bien es cierto que el Real Decreto 958/2020, 3 de noviembre, de Comunicaciones Comerciales de las Actividades de Juego limitó los anuncios a “horario de adultos” e intenta proteger a los menores, no obstante, las secuelas de los años anteriores siguen permaneciendo entre los jóvenes.
Junto a dichas limitaciones, también se restringió el uso de rostros conocidos o las promociones para jugar, sin embargo, el control en internet aún es difícil

Algunos de estos influencers dan “consejos” y crean cursos de pago para ganar dinero, para tener ingresos pasivos, para invertir y obtener grandes rendimientos económicos… pero como es imposible ganar dinero sin trabajar, por lo menos de forma legal, las personas que les siguen se quedan más o menos como están después de pagar por los cursos. Muchos de estos influencers utilizan métodos de manipulación psicológica que rozan “el lavado de cerebro” y mezclan discursos de desarrollo personal con las técnicas para ganar dinero, y generan estados mentales de obediencia en los suscriptores. Al finalizar los cursos o pasar un tiempo siguiendo estos consejos, los suscriptores piensan que han mejorado mucho sus vidas cuando en realidad están igual que antes, pero con menos dinero, y generalmente han cortado lazos con amigos y familiares porque “muchas personas de alrededor no tienen mentalidad de ganadores y son un lastre”.

Como muchos de los cursos que ofrecen no tienen un temario completo ni competente, muchas de las personas que siguen sus consejos acaban perdiendo mucho dinero al ponerlos en práctica. Algunos ejemplos pueden ser la cantidad de personas que perdieron mucho dinero al poner en práctica el modelo de negocio Drop Shipping que se estuvo recomendando hace algunos años, las inversiones fallidas o que no dan los rendimientos prometidos, o la cantidad de dinero que pierden los adolescentes invirtiendo en diferentes criptomonedas.

Son muchos adolescentes que realizan apuestas deportivas de forma habitual e incluso juegan al póker apostando a través de diferentes apps que no controlan la edad de sus usuarios. Estos chicos siguen consejos de los llamados “Tipsters”. Los “Tipsters” son personas que se dedican a dar tips o consejos sobre dónde o cómo apostar para ganar. Prometen una cuota muy alta de aciertos y generalmente dan consejos en Telegram. Suelen tener dos canales, uno gratuito donde muestran un estilo de vida bastante alto, haciendo ostentación de casas, coches y demás artículos de lujo, y otro canal de pago donde dan los consejos para apostar. Están generalmente en Telegram porque los canales allí son unidireccionales, es decir, que ellos pueden publicar algo que llegue a miles de personas, pero nadie les puede contestar.

Hacen todo tipo de trampas, como borrar las apuestas fallidas de su canal y dejar solamente las que han tenido éxito, o apostar simultáneamente una cosa y la contrario para que siempre acierten en algo, muestran los aciertos y borran lo demás. De esta forma, cuando alguien entra a ver el historial de apuestas, solamente ve las que han tenido éxito y piensa que con sus consejos va a ganar mucho dinero.

Los Tipsters no ganan dinero apostando, ganan dinero aconsejando, con las suscripciones de las personas que les pagan por los consejos. No podemos hacernos ricos apostando tal y como ellos proclaman. Por un lado, la legislación española no permite ganar mucho dinero con las apuestas, hay un límite. Por otro lado, la característica principal de las apuestas es que no se puede adivinar el desenlace, es imposible, si no, no sería una apuesta. Estas personas son estafadoras, vendedores de humo que aciertan en sus pronósticos tanto como lo podríamos hacer cualquiera de nosotros.
Y, por si fuera poco, muchos de estos “influencers” están vinculados con las casas de apuestas, de forma que ganan dinero por cada persona que los llevan para apostar. Es decir, por un lado, cobran de los suscriptores y por otro lado cobran de las casas de apuestas. Son personas sin escrúpulos, a los que les da lo mismo que los adolescentes o jóvenes que están estafando se arruinen o puedan desarrollar una ludopatía, una “adicción” a las apuestas.

Ésta no es la única vía, también existen Canales en YouTube (cuyo acceso es gratuito), en los que se habla de estrategias y trucos para ganar dinero mediante juegos, apuestas o inversiones.

La problemática de las apuestas en línea no se limita solo a las plataformas de apuestas deportivas o juegos de azar. En relación con el riesgo que comporta la exposición precoz a estímulos, resulta imprescindible destacar la relación entre algunos mecanismos asociados a los videojuegos y el juego de apuestas, que se basan en principios similares.
Un ejemplo de estos mecanismos son las conocidas como loot boxes o cajas botín, elementos de recompensa que el jugador puede obtener invirtiendo cierta cantidad de tiempo o dinero, y que se suelen representar en forma de cofre o sobre. La característica principal de las loot boxes es que la persona que las compra no sabe qué premio obtendrá, un mecanismo interno habitual en muchos videojuegos. Teniendo en cuenta el nivel de inmersión que se consigue en muchos videojuegos, las recompensas virtuales que se obtienen acaban teniendo un valor real muy elevado para la persona que juega. Por lo tanto, se mantiene siempre la expectativa de lograr una recompensa de gran valor cuando se compra la loot box. Este funcionamiento es el mismo que presentan muchos juegos de apuestas, como las máquinas tragaperras, que funcionan con recompensas aleatorias, normalmente con un valor bajo, pero con la expectativa de conseguir una recompensa más grande. En psicología, este mecanismo se conoce como reforzamiento intermitente, y está demostrado que es la estrategia más efectiva para fomentar que una persona continúe repitiendo una misma conducta.

Algunos adolescentes han llegado a gastar miles de euros buscando recompensas a través de las cajas botín. A la vez, se ha demostrado la relación directa entre estas conductas análogas al juego de apuestas dentro de los videojuegos y la probabilidad de presentar conductas de apuesta en otros entornos. Algunos videojuegos llegan incluso a presentar máquinas tragaperras o ruletas dentro del mismo juego.

 

Para ir acabando recordar que el juego patológico obstaculiza la vida de la persona a causa de sus consecuencias que abarcan diferentes ámbitos:

 Psicopatológicas: tristeza, ansiedad, depresión, irritabilidad

 Familiares: desatención familiar, falta de comunicación, etc

 Laborales y académicas: disminución en el rendimiento, desmotivación, abandono de los estudios…

 Sociales: desatención de las amistades, disminución de las actividades de ocio, pérdida de relaciones significativas, etc.

 Consumo de sustancias: uso y abuso de tabaco, alcohol u otras sustancias adictivas

 Económicas: deudas y problemas de dinero

Por último, el reto que plantea el control de los juegos de apuestas en línea hace imprescindible limitar la exposición a los estímulos de esta actividad entre las personas más jóvenes con, por ejemplo, una regulación más estricta de la publicidad. Sin embargo, debemos ser conscientes de que los estímulos relacionados con los juegos de apuestas y su componente lúdico están presentes en multitud de ambientes, por eso también es necesario fomentar la conciencia de las inevitables consecuencias negativas de esta actividad, especialmente entre las personas más jóvenes.
Hay que incluir el tema del juego con dinero en las escuelas, estimular el pensamiento crítico de los niños y los adolescentes y trabajar también en la detección de conductas de riesgo desde diferentes ámbitos (sanitario, familiar y social, a través de los entornos deportivos, de ocio, etc.).

Por tanto, aunque sea una adicción sin sustancia y no resulte tan fácil detectarlo, es necesario advertir de los riesgos que puede conllevar este tipo de conductas desde pequeños, enseñar un uso adecuado de las TIC, tener un mayor control de acceso, la adicción que puede crear en determinadas personas, dotar a los jóvenes de herramientas para comprender lo que les pasa y, sin lugar a dudas, fomentar una comunicación adecuada en el ámbito familiar para otorgar la suficiente confianza a los hijos e hijas para pedir ayuda cuando lo necesiten, o preguntarles, en caso de detectar alguna señal de alarma.

 

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